Las noticias

NOTA DEL EDITOR

 

Renunciar a los honores

Por Carlos Rubén Escobar

 

Ante el pueblo movilizado hacia la Avenida 9 de Julio, la gran Evita tuvo la valentía y la grandeza, pero también la humildad, para poder decir que no a aquello que le era reclamado por millones de personas a lo largo de todo el país.

 

Como dijera Evita en ese discurso histórico... en este magnífico espectáculo vuelve a darse el milagro de hace dos mil años. No fueron los sabios, ni los ricos, ni los poderosos los que creyeron; fueron los humildes. Ricos y poderosos han de tener el alma cerrada por la avaricia y el egoísmo; en cambio, los humildes, como viven y duermen al aire libre, tienen las ventanas del alma siempre expuestas a las cosas extraordinarias. Mi general: son los descamisados que os ven a vos con los ojos del alma y por eso os comprenden, os siguen; y por eso, no quieren más que a un hombre, no quieren a otro: Perón o nadie. Yo aprovecho esta oportunidad para pedir a Dios que ilumine a los mediocres para que puedan ver a Perón y para que puedan comprenderlo, y para que las futuras generaciones no nos tengan que marcar con el dedo de la desesperación si llegaran a comprobar que hubo argentinos tan mal nacidos que a un hombre como el general Perón, que ha quemado su vida para lograr el camino de la grandeza y la felicidad de la Patria, lo combatieron...".

En tiempos en donde las ambiciones no respetan espacios ni límites, es importante recordar la actitud de quien fuera Jefa Espiritual de la Nación, al renunciar a los honores, pero no renunciar jamás a la lucha junto al Pueblo argentino.

Si bien podríamos negar la historia y sumarnos a las hipótesis de "los contreras", como se  denominaban por esas épocas a quienes renegaban del pueblo trabajador, al que denominaban directamente "la Chusma".

Más allá de la división de posturas ideológicas imperantes para ese entonces, se puede ver claramente que con el paso del tiempo lejos de mejorar o advertir un triunfo de algunas de las claras posiciones que tuvo el país, si se puede observar y se siente fuerte y claro que la perversidad no culminó a favor de ningún sector.

El tiempo y sus consecuencias hicieron estragos y pasados los militares, Alfonsín, Menem, De la Rúa y Kirchner en cualquiera de sus versiones, se está imponiendo una nueva visión de la política, una nueva expectativa de Nación y una nueva e interesada pasión por los negocios.

Como no se conocen políticos en la indigencia, como no se conocen políticos que vivan al día, y se conocen por cientos políticos que desde esas posturas mencionadas en poco tiempo pasan a tener una vida mejor, logran súbitamente una capacidad increíble para hacer negocios (con dineros del Estado), no suena ilógico que cada vez haya más candidatos a todo.

La presidencia de la Nación pasa a tener rango de premio superior en una súper timba que nos arrastra a todos, la vicepresidencia, lejos de resultar un premio consuelo, resulta casi equivalente. De allí que, para mejorar el estilo y stan-dar de vida,  hasta el cargo de consejero escolar suplente resulta sumamente atractivo.

En este punto va-le aclarar que no es lo mismo vivir de un Plan, Trabajar en una cooperativa, recibir un pequeño subsidio, que manejar cientos de planes, coordinar cooperativas o entregar subsidios. Son cambios que si bien resultan de poca monta si los comparamos con el universo inicial, resulta al mucho más auspicioso.

Los jóvenes reclaman el trasvasamiento generacional como una herencia formal, que les permitiría elevarse sin aprobar las materias iniciales. Los modismos en política tienen valor de verdad revelada. Hoy los jóvenes liberales aparecen como prodigios, y se presentan en sociedad con el mismo vértigo con que aparecen las "Vedetongas de Tinelli". Con mucha frescura pasan de ostentar su juventud en puestos importantes, en un vano intento de captar voluntades electorales.

Un ejemplo lo constituye la actividad del ministro de Economía Amado Boudou, que llegó a San Antonio de Areco sobre una moto de gran cilindrada y luego de las acciones protocolares no dudó en tomar una guitarra demostrando a los presentes sus dotes artísticas.

La declaraciones de Boudou y su coequiper, Diego Bossio, que entrega libretas de asignación Universal por hijo, son una muestra gratis de cómo se perfila la nueva política.

En todos los espacios políticos de la Argentina tienen sus émulos, pareciera que buscamos caras bonitas, aunque no haya contenido. Compromiso no se les puede pedir, ya que por cuestiones biológicas no se les puede achacar errores o aplaudir aciertos.

Ya no se discute política, mucho menos estrategia. Nadie tiene grandeza, y todo parece reducirse a la búsqueda del poder en el convencimiento de que una vez llegado a él, lo demás aparece sólo.

Lejos, pero muy lejos estamos de las utopías, de los viejos pasando su experiencia  a los más jóvenes. Hoy se reivindica la no historia, el no compromiso y con ellos se avanza, aunque no sabemos bien hacia dónde.

Pero no todo está perdido, en medio de toda la feria de candidatos a cualquier cosa, están los vecinos, la comunidad, el Pueblo, que seguramente pondrá en su lugar a más de uno que se quedará agazapado hasta la próxima, sino encuentra algún lugarcito en los Ejecutivos que sean.

De renunciamientos por el bien común, ni hablar, como tampoco pueden hablar los grandes capitostes de la política argentina, que son incapaces de movilizar al Pueblo y mucho menos para renunciar a los honores pero no a la lucha.

Imágenes Regional

Te: (155)729-0263 / (156)985-9397 / (156)985-9401

Todos los derechos reservados.

 

 

 

 

 Noticias a todo momento

 


Tu eres el visitante número
Tu eres el visitante número